martes, 22 de abril de 2008

Nota de prensa.

Añado mi "nota de prensa". Por favor, se reciben afectuosamente reclamos y recomendaciones. Por cierto, todo lo que aquí viene es ficticio y es parte de una práctica para el curso de Intro.

RECOPE instaura un nuevo sistema de alzas en los precios de los combustibles

A partir de abril, un 0.12% de alza en los precios

Martes 22 de abril de 2008

Oficinas de administrativas de RECOPE, San José, Costa Rica

A partir de abril, la refinadora costarricense de petróleo (RECOPE) establecerá una nueva forma de incrementar los precios de los hidrocarburos distribuidos en todo el país, como consecuencia de los cambiantes precios del crudo en el planeta. El nuevo sistema incentiva el aumento diario de los precios en un 0.12%.

La decisión fue tomada gracias a la tendencia alcista que ha caracterizado a los precios del barril de petróleo. Como una forma de beneficiar adecuadamente a la población nacional, se propone incrementar, continuamente y en muy poca cantidad, el precio del producto, para enfrentar las irregularidades del precio en los mercados internacionales y, al mismo tiempo, proteger los intereses de los consumidores, evitando alzas repentinas y fuertes.

La propuesta será llevada a la ARESEP el próximo mes para ser sometida a la consulta popular y proceder a su aprobación.

Datos de contacto:

Nombre: Oscar Luis Alvarado Rodríguez.

Relaciones Público de RECOPE.

Tel: 88319328

Email: okitarluis@gmail.com

lunes, 21 de abril de 2008

Reporte de la charla del 40 aniversario

Reporte de la charla: Mapas conceptuales y pensamiento no lineal.

El pasado Miércoles 16 de Julio tuvo lugar la charla acerca del pensamiento no lineal y mapas conceptuales presidida por el tecnólogo Alberto Cañas hijo. Luego de un poético discurso del vicerrector de la facultad de Ciencias Sociales, don Carlos Villalobos y del mensaje a cargo del primer director de la escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva, don Alberto Cañas, la charla del retoño de este constructor del estado de derecho que hoy disfrutamos en nuestro país comenzó con una descripción acerca de su trabajo.

El tecnólogo comentó acerca de su trabajo en Florida, Estados Unidos. Ahí labora en una empresa llamada Institute Human Machine Cognotition, con sus siglas en inglés: IHME. El charlista relata chistosamente acerca del posible significado en español el nombre de esta empresa, sin embargo recalca que no existe concepto parecido en nuestro idioma. Luego nos expone la labor que realiza esta empresa para hacer que la computación sea centrada en el ser humano y que el ser humano no sea el que deba adaptarse a la computación o a la tecnología. Dentro de este fin, la empresa labora varios proyectos interesantes y muy variados. Verbigracia: la elaboración de un aparato capaz de hacer a los no videntes ver por medio de la sensibilidad de la lengua o un traje especial para los aviadores capaz de hacerles estar ubicados espacialmente en el cosmos sin tener el riesgo de la normal desubicación en la aeronaves, producida por la altas velocidades y demás parámetros.

Para realizar todos estos trabajos, el charlista expuso que en la empresa se requieren grupos de trabajo interdisciplinario que cuenten con variados conocimientos para desarrollar todos estos dispositivos y sus debidas aplicaciones. Es por esto que el charlista abre por este medio el tema de los mapas conceptuales.

Los mapas conceptuales fueron diseñados por Joseph Novak con el fin de representar el conocimiento de manera gráfica, para así comunicarlo fácilmente y mantenerlo bien organizado para su uso posterior. Es por esto que el charlista dice utilizar este sistema eficientemente en sus labores comunes y de su empresa.

Para explicar detalladamente cómo se arma y usa un mapa conceptual, el charlista lanza una pregunta al público: ¿Qué es conocimiento? A lo que responde que el conocimiento se define como el uso de conceptos (palabras que ya tienen un significado propio para todos) relacionados con otros conceptos por medio de una proposición (palabra de enlace que define generalmente un verbo o la acción que un concepto genera dentro de otro, formando una relación entre los dos) para así generar el verdadero conocimiento. Muchos enlaces de este tipo, unidos a otras relaciones por medio de preposiciones forman un mapa conceptual, capaz de formar la fundamentación teórica, requerida para entender profundamente un tema en específico. “Entendiendo la teoría, inventamos” dice el tecnólogo.

“Bajo la fundamentación teórica, vemos que el uso de las nuevas tecnologías no debe ser el mismo de las viejas”, dice el charlista. Con una explicación del concepto del uso de picos y plumas usado en la empresa aeronáutica en sus inicios, expone otro ejemplo relacionado con los libros y la Internet. El tecnólogo dice que al principio, la Internet se usaba como si fuera un libro, pero hoy eso está cambiando gracias a las nuevas tendencias. “No hagamos lo mismo que se hizo con la anterior tecnología, avancemos y mejoremos el uso de la tecnología para el hombre”.

Luego de exponer esto, el charlista explicó rápidamente el uso del CMAP TOOLS, una herramienta de software diseñada para crear más fácilmente los mapas conceptuales. Este programa proporciona mucha ayuda, tanto a los usuarios expertos, como a los poco avanzados e incluso a aquellos que no conocen acerca del tema de mapas conceptuales.

La charla fue finalizada por problemas de tiempo, en lo que prometía una explicación más detallada del concepto de conocimiento y de la construcción de los mapas conceptuales.

miércoles, 9 de abril de 2008

Notas de la clase: 26/3/08

Lo primero que realizamos fue la visita al sitio electrónico: www.feedburner.com, donde la funcionalidad del sitio no esta como muy bien especificada, además de estar en inglés. Si alguien conoce algún tipo de manual o procedimiento provechoso para el blog respecto a esta página favor poner un comentario. Pero el fin primordial de la visita fue enviar al profesor el url del "feed" de este blog para que él puede verificar cada vez que se publica un anueva entrada.

Luego el profesor explico el modelo de Internet: el modelo TCP/IP. Realmente el nombre completo es TCP/UDP/IP, ya que son los verdaeros protocolos que utiliza la Internet, pero el protocolo UDP casi nunca se nombre. El porpósito o funcionalidad del protocolo TCP es el de controlar el viaje de los paquetes de información, mientras el protocolo IP le asigna un número de identificación. Este número de destinatario es único en toda la red mundial, lo que hace posible a los paquetes de información llegar su destino. Para conocer más acerca del modelo TCP/IP se puede visitar el siguiente link. Los siguientes videos explican muy detalladamente como funciona la Internet, los recomiendo mucho. Video 1 y Video 2.

Luego hablamos acerca del modelo cliente-servidor. El modelo cliente-servidor establece una realción muy común en la Internet, pero que ni siquiera notamos. Cuando entramos a una página web, en algún rincón del mundo existe una computadora que nos está "sirviendo" la información que le solicitamos, por lo tanto somos como "clientes". En este modelo se fundamenta casi toda la Internet y existen computadoras especializadas llamadas servidores que son especialmente diseñadas para "servirle" información a muchos "clientes" al mismo tiempo. Para conocer un poco más acerca de este modelo se puede visitar este link.

Como anteriormente dijimos, el protocolo IP le asigna un numero IP al cliente y al servidor para identificarlos en la red. Pero para visitar una página web, el explorador de Internet no nos pide el número IP para visitar ese servidor, sino que le insertamos un nombre. Por ejemplo, un nombre muy común es www.google.com. Esta dirección electrónica corresponde a un servidor, con su dirección IP, sin e,bargo, el protocolo DNS nos ayuda a traducirla al explorador el nombre google, por el IP correspondiente. Imagínense lo que serñia estarse aprendiendo numeros para ingresar a distintos servidores...

Cada servidor puede a tender a múltiples clientes utilizando un clúster o modelo de administración de clientes. Trabaja mediante una técnica de balance de carga. mas inormación acerca del balance de carga en el siguiente link.

La sesión se define como la realción entre un servidor y un cliente. Dentro de esta relación, para el servidor saber que servicio se le solicita (valga la redundancia), existen diversos protocolos. dentro de estos están:

  1. Protocolo Http: utilizado para solicitar páginas web. Mas información aquí.
  2. Protocolo SMTP: utilizado para solicitar correos electrónicos. dentro de este protocolo existen varios tipos como el POP3 que es el utilizado en sistemas de correos electrónicos como el Thunderbird o el outlook, y el IMAP, utilizado en servidores de correo como el de gmail o hotmail en los cuales se necesita conexión a Internet constante.. mas información aquí.
  3. IRC: protocolo utilizado en el chat. más información aquí.
  4. FTP: protocolo utilizado para tranferencia de archivos o descargas (downloads). mas información aquí.

Consumismo

Agrego este artículo acerca del consumismo. En mi opinión, lo considero excelente.

EL IMPERIO DEL CONSUMO

Por: Eduardo Galeano

Fecha de publicación: 25/03/08

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos.

Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar.

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble. La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar.

La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: Para casi todos, esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica.

EEUU consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EEUU apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.

«Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas». Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.

El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación.

Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.

Triunfa la basura disfrazada de comida: Esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald's, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.

El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald's no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald's dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald's de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.

Un signo de los tiempos: Esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald's viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá: el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados de McDonald's, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.

Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra... Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.

Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla.

La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: Las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?

El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.

Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a siete mil años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación, y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiende en las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre, y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.

Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?

El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.

El shopping center, o shopping mall vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.

La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.

Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta a unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: Es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta.

lunes, 7 de abril de 2008

Ensayo acerca de la comunicación

Como entrada personal agrego el ensayo solicitado por el profesor de introducción a las profesiones. Se acepta cualquier tipo de sugerencia o comentario respecto al tema. Espero les sea de interés.

Ensayo: ¿Cómo se evidencia la comunicación como proceso social en la vida cotidiana? Llegan las clases, los alumnos proceden a ubicarse en sus respectivos pupitres. Los chicles y los confites recién robados de las alacenas antes de venir a clases son los elementos que más se recalcan en el ambiente, además de risas varias, los comentarios de lo que pasó en el programa de televisión de moda ayer y algunos otros temas de conversación. Entra la autoridad, y todas las personas del salón proceden a hacer silencio y a ubicarse con pereza en cada uno de los pupitres, otro día largo va a empezar. Los “zippers” de las cartucheras suenan y los golpeteos de los cuadernos en las mesas producen un sonido constante. La autoridad procede a hablar: -“Buenos días niños, saquen sus cuadernos de español. ¿Alguno recuerda lo que vimos la clase pasada?- Un alumno levanta la mano, aquél que se sienta al frente generalmente y ya tiene listo su cuaderno, muy ordenado. –El proceso de comunicación profesora.- Algunos pensamientos que flotan en el aire: que “sapo”, otra vez el “verde”, ¿Cuánto falta para el recreo? La autoridad contesta: -¡muy bien!, ¿Qué me puedes contar acerca del proceso de comunicación?- El alumno responde: -Consta de tres elementos: emisor, mensaje y receptor. Es muy evidente como desde niños se nos presentan como únicos elementos de la comunicación a estos tres elementos mencionados por el estudiante. Entre risas y burlas de algunos compañeros, este ilustrado de primera enseñanza contestó correctamente. Muy probablemente, la respuesta estará seguida de algún sentimiento de aprobación de la profesora, de felicitaciones. Sin embargo, al llegar a la universidad, nos damos cuenta del gran pecado en el que incurre el estudiante al hablar únicamente de emisor, mensaje y receptor. La riqueza y grandiosidad del proceso de comunicación es constantemente dirigida por muchos otros elementos. Por supuesto, si se da un mensaje en radio, el “emisor” únicamente dará la noticia o comentario, mientras el oyente en su casa, oficina, automóvil o sitio donde estuviere, podrá escuchar el mensaje solamente. Pero, ¿adónde queda la realidad de ese radioescucha? ¿Acaso el “emisor pensó alguna vez adonde se encontraba el “receptor”? ¿Qué hace? ¿A qué se dedica? El contexto queda totalmente descartado, y nuevamente, el modelo emisor-mensaje-receptor produjo sus estragos. Al hablar de contexto, nos referimos a la formación social y marco referencial que posee el mal llamado receptor. Mal llamado porque sencillamente, receptor deduce inactividad e incapacidad de respuesta o de criticidad hacia el mensaje. Éste, con la llegada de la revolución digital y tecnológica, será capaz, dentro de muy poco, de convertirse en perceptor cuando las radios sean transmitidas vía IP, o alguna otra tecnología que nazca dentro de algún futuro no muy lejano, y no por las ondas AM o FM únicamente. Así, el modelo ideal sería implantado, y el contexto del radio escucha sería trascendental dentro del modelo. Este perceptor, que por dicha ya es incluido dentro del modelo de comunicación y tomado muy en cuenta dentro de los principales medios, posee un código, dentro del cual, sus reglas y lenguajes están muy marcados por el contexto en que éste se encuentra. No obstante, cuando nos referimos a emisor, éste también posee muchas cualidades nuevas que no fueron incluidas dentro del modelo que expuso el alumno. El estudiante no incluyó la real función del emisor, que es nunca dejar de emitir. Sea cual sea el emisor, éste siempre estará emitiendo algún mensaje, no importa si es su propia manera de pensar o si es vocero de algún otro pensamiento que no es el propio, por medio de su ropa, auto o costumbres. Verbigracia: En el mencionado caso, el alumno ni siquiera se incluyó o razonó en su triste realidad. Él mismo, en ese momento en que le contesta a la profesora, está convirtiéndose en un emisor. Desgraciadamente, no es un emisor real, tan solo se ha convertido en el vocero de su maestra, que sin lugar a dudas, quiere que el alumno repita exactamente lo que ella enseñó el día anterior. El alumno nada más es un emisor, pero no real. Dentro de la definición de mensaje también se deben incluir muchos otros elementos. Al hablar de mensaje hablamos de los signos o el conjunto de los mismos con la capacidad de expresar o hacerle entender algo a alguien, dentro de lo cual se escapan muchos actores dentro del drama: el referente que es muy relacionado con el contexto dentro del cual se encuentra el perceptor y los medios o recursos con los que se da el mensaje (trascendentes y definidores de la manera de dar el mensaje). Siguiendo con el ejemplo del radio, el emisor tiene que darse cuenta que su medio de comunicar es la radio, y que ésta desafortunadamente no posee el elemento de la interactividad. También debe hacer notar que sus recursos, mayoritariamente definidos por el tiempo que se encuentra “al aire”, son escasos y muy valiosos, por lo cual debe construir su mensaje con muy buenos cimientos: objetividad y sencillez al hablar. Claro está, debe tener muy en cuenta el elemento que más va a modificar el mensaje y por lo tanto, el más importante: el referente. Teniendo el control del referente, el comunicador podrá tener el mismo control que posee la maestra de nuestro primer ejemplo. El control que la profesora tiene, se le ha conferido por medio de las reglas institucionales, las directrices enviadas por los padres de familia a los hijos antes de asistir al centro educativo y las reglas morales que inserta la sociedad a los estudiantes para asistir a lecciones. Todo este contexto, referido en este ejemplo para el estudiante, sería una analogía válida para todo comunicador que sepa controlar el referente de su mensaje, directamente proporcional al contexto en el cual se encuentra el perceptor. Si el objetivo es dar un mensaje o comunicado, y además se desea que el perceptor se convierta, dentro de la medida de lo posible, en receptor, inhabilitándolo de crítica en contra del mensaje a difundir y que obligándolo a que lo adopte sin peros en su manera de vivir, el contexto y referente son la clave para lograr este objetivo. Por tal razón la comunicación no es tarea fácil ni mucho menos algo que se deba tomar a la ligera y si tomar las precauciones del caso. Muy probablemente, el alumno después de saber todo esto, ya no tendría la misma valentía de convertirse en emisor dándole la respuesta a la maestra. O tal vez, desde un principio, la maestra lo pensaría dos veces antes de asumir la difícil tarea de ser emisora privilegiada de una gran parte del futuro de este país y del mundo. El cuidado que se debe tener para comunicar, debe ser el máximo. La clave, si se logra convencer con el mensaje, es saber a ciencia cierta de qué realmente se va a convencer, para bien o para mal, frase expresa de una de las canciones del famoso cantautor costarricense, Humberto Vargas.