lunes, 7 de abril de 2008

Ensayo acerca de la comunicación

Como entrada personal agrego el ensayo solicitado por el profesor de introducción a las profesiones. Se acepta cualquier tipo de sugerencia o comentario respecto al tema. Espero les sea de interés.

Ensayo: ¿Cómo se evidencia la comunicación como proceso social en la vida cotidiana? Llegan las clases, los alumnos proceden a ubicarse en sus respectivos pupitres. Los chicles y los confites recién robados de las alacenas antes de venir a clases son los elementos que más se recalcan en el ambiente, además de risas varias, los comentarios de lo que pasó en el programa de televisión de moda ayer y algunos otros temas de conversación. Entra la autoridad, y todas las personas del salón proceden a hacer silencio y a ubicarse con pereza en cada uno de los pupitres, otro día largo va a empezar. Los “zippers” de las cartucheras suenan y los golpeteos de los cuadernos en las mesas producen un sonido constante. La autoridad procede a hablar: -“Buenos días niños, saquen sus cuadernos de español. ¿Alguno recuerda lo que vimos la clase pasada?- Un alumno levanta la mano, aquél que se sienta al frente generalmente y ya tiene listo su cuaderno, muy ordenado. –El proceso de comunicación profesora.- Algunos pensamientos que flotan en el aire: que “sapo”, otra vez el “verde”, ¿Cuánto falta para el recreo? La autoridad contesta: -¡muy bien!, ¿Qué me puedes contar acerca del proceso de comunicación?- El alumno responde: -Consta de tres elementos: emisor, mensaje y receptor. Es muy evidente como desde niños se nos presentan como únicos elementos de la comunicación a estos tres elementos mencionados por el estudiante. Entre risas y burlas de algunos compañeros, este ilustrado de primera enseñanza contestó correctamente. Muy probablemente, la respuesta estará seguida de algún sentimiento de aprobación de la profesora, de felicitaciones. Sin embargo, al llegar a la universidad, nos damos cuenta del gran pecado en el que incurre el estudiante al hablar únicamente de emisor, mensaje y receptor. La riqueza y grandiosidad del proceso de comunicación es constantemente dirigida por muchos otros elementos. Por supuesto, si se da un mensaje en radio, el “emisor” únicamente dará la noticia o comentario, mientras el oyente en su casa, oficina, automóvil o sitio donde estuviere, podrá escuchar el mensaje solamente. Pero, ¿adónde queda la realidad de ese radioescucha? ¿Acaso el “emisor pensó alguna vez adonde se encontraba el “receptor”? ¿Qué hace? ¿A qué se dedica? El contexto queda totalmente descartado, y nuevamente, el modelo emisor-mensaje-receptor produjo sus estragos. Al hablar de contexto, nos referimos a la formación social y marco referencial que posee el mal llamado receptor. Mal llamado porque sencillamente, receptor deduce inactividad e incapacidad de respuesta o de criticidad hacia el mensaje. Éste, con la llegada de la revolución digital y tecnológica, será capaz, dentro de muy poco, de convertirse en perceptor cuando las radios sean transmitidas vía IP, o alguna otra tecnología que nazca dentro de algún futuro no muy lejano, y no por las ondas AM o FM únicamente. Así, el modelo ideal sería implantado, y el contexto del radio escucha sería trascendental dentro del modelo. Este perceptor, que por dicha ya es incluido dentro del modelo de comunicación y tomado muy en cuenta dentro de los principales medios, posee un código, dentro del cual, sus reglas y lenguajes están muy marcados por el contexto en que éste se encuentra. No obstante, cuando nos referimos a emisor, éste también posee muchas cualidades nuevas que no fueron incluidas dentro del modelo que expuso el alumno. El estudiante no incluyó la real función del emisor, que es nunca dejar de emitir. Sea cual sea el emisor, éste siempre estará emitiendo algún mensaje, no importa si es su propia manera de pensar o si es vocero de algún otro pensamiento que no es el propio, por medio de su ropa, auto o costumbres. Verbigracia: En el mencionado caso, el alumno ni siquiera se incluyó o razonó en su triste realidad. Él mismo, en ese momento en que le contesta a la profesora, está convirtiéndose en un emisor. Desgraciadamente, no es un emisor real, tan solo se ha convertido en el vocero de su maestra, que sin lugar a dudas, quiere que el alumno repita exactamente lo que ella enseñó el día anterior. El alumno nada más es un emisor, pero no real. Dentro de la definición de mensaje también se deben incluir muchos otros elementos. Al hablar de mensaje hablamos de los signos o el conjunto de los mismos con la capacidad de expresar o hacerle entender algo a alguien, dentro de lo cual se escapan muchos actores dentro del drama: el referente que es muy relacionado con el contexto dentro del cual se encuentra el perceptor y los medios o recursos con los que se da el mensaje (trascendentes y definidores de la manera de dar el mensaje). Siguiendo con el ejemplo del radio, el emisor tiene que darse cuenta que su medio de comunicar es la radio, y que ésta desafortunadamente no posee el elemento de la interactividad. También debe hacer notar que sus recursos, mayoritariamente definidos por el tiempo que se encuentra “al aire”, son escasos y muy valiosos, por lo cual debe construir su mensaje con muy buenos cimientos: objetividad y sencillez al hablar. Claro está, debe tener muy en cuenta el elemento que más va a modificar el mensaje y por lo tanto, el más importante: el referente. Teniendo el control del referente, el comunicador podrá tener el mismo control que posee la maestra de nuestro primer ejemplo. El control que la profesora tiene, se le ha conferido por medio de las reglas institucionales, las directrices enviadas por los padres de familia a los hijos antes de asistir al centro educativo y las reglas morales que inserta la sociedad a los estudiantes para asistir a lecciones. Todo este contexto, referido en este ejemplo para el estudiante, sería una analogía válida para todo comunicador que sepa controlar el referente de su mensaje, directamente proporcional al contexto en el cual se encuentra el perceptor. Si el objetivo es dar un mensaje o comunicado, y además se desea que el perceptor se convierta, dentro de la medida de lo posible, en receptor, inhabilitándolo de crítica en contra del mensaje a difundir y que obligándolo a que lo adopte sin peros en su manera de vivir, el contexto y referente son la clave para lograr este objetivo. Por tal razón la comunicación no es tarea fácil ni mucho menos algo que se deba tomar a la ligera y si tomar las precauciones del caso. Muy probablemente, el alumno después de saber todo esto, ya no tendría la misma valentía de convertirse en emisor dándole la respuesta a la maestra. O tal vez, desde un principio, la maestra lo pensaría dos veces antes de asumir la difícil tarea de ser emisora privilegiada de una gran parte del futuro de este país y del mundo. El cuidado que se debe tener para comunicar, debe ser el máximo. La clave, si se logra convencer con el mensaje, es saber a ciencia cierta de qué realmente se va a convencer, para bien o para mal, frase expresa de una de las canciones del famoso cantautor costarricense, Humberto Vargas.